Coexistencia pacífica.

Coexistencia pacífica. La propuesta fue del líder soviético Nikita Jruschov, que la hizo cuando la Guerra Fría estaba más caliente que nunca y vale la pena traerla a cuento ahora cuando nos arrastran de nuevo a la Guerra Fría. Y poner, además, como ejemplo de sus virtudes, la conducta del mexicano Cuauhtémoc Medina, quien fue a China como curador invitado de la 12 edición de la bienal de Shanghai, en la que dio cabida sin mayores problemas a piezas críticas tanto de la censura como del gobierno de Venezuela. Y que de regreso a su país organizó en el Muac una gran exposición de Ai Wei Wei, pugnaz disidente del gobierno chino. O sea que se pueden cruzar fronteras convertidas en líneas rojas en beneficio del arte y de su poder de establecer puentes entre sociedades que hay quienes se empeñan en enfrentar a muerte. 18.05.19

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.