La utopía es aquí y ahora.

La utopía ya no se lleva. Parece tan definitivamente sepultada en el fondo de nuestra conciencia colectiva como lo están los falansterios o los kibutz. Nos resultan ensoñaciones benjaminianas de quienes creyeron poder convertir el valle de lágrimas en el paraíso y abolir la radical diferencia agustiniana entre la civitas dei y la polis. Pero Loreto Alonso y Luis Gárciga han venido a decirnos que si la utopía ya no es tema de debate o conservación es simplemente porque se ha realizado al tal punto que no merece la pena seguir hablando de ella. Que la parte medular de las estrategias y medidas propuestas por los bienintencionados reformadores sociales del siglo xix y comienzos del xx ya ha sido incorporada a nuestras vidas hasta el punto de confundirse con ellas.  Ellos han hecho a través de una obra multimedia que es al mismo tiempo un diálogo, un deslumbrante ensayo audio visual y una inquietante versión de << Eugenia. Esbozo novelesco de costumbres futuras>>, la primera novela de ciencia ficción de la literatura mexicana, publicada en 1919.  Es evidente que la formación y la personalidad de su autor marcaron tanto como su época, el tono y los contenidos de la misma, situados en la ciudad de Mérida del siglo XXIII, convertida en Villautopía, capital de la subconfederación de América Central. Él se llamaba Eduardo Urzáiz, un mexicano nacido en Cuba, que, aparte de escritor, fue ginecólogo, siquiatra y pedagogo. Y además, un apasionado reformador social inspirado por el positivismo y desde luego por las apetencias utópicas desencadenadas por la revolución mexicana de 1910 y la rusa de 1917. Diseñar o rediseñar la sociedad desde un punto de vista de una racionalidad fundada en la ciencia, parecía entonces enteramente posible. Pero, como ya dije, Loreto y Luis no han venido a constatar el fracaso de tales pretensiones sino a documentar su triunfo, mostrando que asuntos como el aborto, la eugenesia, la neutralización de las diferencias sexuales y de género, la ingeniería genética o el papel de la hipnosis en la gestión racional de los afectos y los deseos, anticipados por Urzaíz, ya han cobrado vida en nosotros. Sólo que de una forma tal que hoy resulta anacrónica, por lo que esta pareja de artistas, se dieron a la tarea de actualizar los términos en los que  Urzáiz previó el futuro. Incluida la propuesta de este último de superar el debate de la época entre impresionistas y puntillistas por medio del “polidreismo microscópico”. Que es la estética que en definitiva domina este apasionante ensayo audio visual.

(Las imágenes corresponden a la presentación de Ectopía. Ensayo de costumbres retrofuturas de Loreto Alonso y de Luis Gárciga, en la Embajada de Europa en Madrid, realizada el 10 de enero)

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