Leyendo el arte sonoro.

Es el título del coloquio centrado en el arte sonoro realizado ayer en la Freijo Gallery de Madrid, que resulto la mar de interesante. Por la vieja guardia participaron José Antonio Sarmiento, poeta visual, docente, historiador y extraordinario editor. Y José Iges, artista, compositor, ensayista e infatigable activista, quien actuó como moderador. Intervinieron por la nueva guardia, por la generación que está tomando el relevo de los maestros en las investigaciones en el campo polimorfo del arte sonoro, Miguel Álvarez Fernández- autor de “La radio ante el micrófono. Voz, erotismo y sociedad de masas” – e Isaac Diego García Fernández, autor del libro de entrevistas “Conversaciones en Nueva York. Sobre arte sonoro, música experimental e identidad latina”. Ambos títulos altamente recomendables. Como lo es “Ólobo: una revista de música”, la impresión en papel de una recopilación de textos publicados en la legendaria revista dirigida por Sarmiento, que tanto contribuyó a dar a conocer entre nosotros las reflexiones sobre el arte sonoro de artistas como Cage, Duchamp, Kaprow, Moholy-Nagy, Brecht, Marchetti, Barber, Schaffer o el propio Pepe Iges. Libro también imprescindible.

Al final del coloquio los cuatro ofrecieron una respuesta a mi pregunta sobre qué es el arte sonoro. Todos coincidieron en remarcar cuán inasible es este objeto artístico inclasificable. Aún contado con esta dificultad, Iges se atrevió a subrayar dos de sus atributos más relevantes: la primacía del sonido y su carácter indisciplinado. Miguel calificó al arte sonoro de arte de la escucha que supone una ética, la de estar abierto al otro y a lo otro.  Isaac lo situó en el ámbito de la lucha por la imposición de la narrativa dominante. Tal y como ocurre, según él, en la escena neoyorquina, donde el Upper town es el territorio simbólico dominado por las potentes vanguardias musicales europeas y el Dow town, que lo sería del arte sonoro, considerado además un arte genuinamente americano. Sarmiento insistió en la dificultad de dar una definición de un arte que antes bien las cuestiona a todas y recordó que el termino como tal comenzó a utilizarse hace apenas 25 años.

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