Tanto la exposición “Poéticas de la democracia” como ” El poder del arte”- ambas dedicadas explícitamente a celebrar los 40 años de la actual Constitución española – tienen un significado politico indudable. Aunque en realidad ese significado más que uno determinado y preciso sea un campo de significados encontrados, en contraposición y conflicto. Como lo es de hecho la propia celebración a la que ambas remiten. Para unos tan esplendido despliegue del arte español se convierte en una demostración palmaria de los beneficios de la Constitución actualmente vigente y del pacto político y social que permitió su aprobación. Ella trajo la libertad para todos los españoles pero sobre todo para los artistas, que gracias a ella pudieron desplegar su arte sin censuras, cortapisas ni coerciones políticas. Y hacerlo en todos los escenarios artísticos de nueva planta que la democracia puso en pie en toda España y en especial en ese que lleva el nombre de la soberana: el Museo Nacional y Centro de Arte Reina Sofía. Reina amable, tolerante y decidida amante del arte.
Para otros en cambio, este despliegue artístico no es más que la pieza más brillante de una formidable campaña de imagen destinada a recuperar el afecto y la aprobación de la ciudadanía tanto de la Constitución como de la monarquía en una coyuntura en la que no hacen sino crecer el desafecto hacia ambas y son cada vez más activas y beligerantes las fuerzas y movimientos políticos que reclaman la reforma de la primera y la abolición de la segunda.
Cierto: estos son los dos polos de un amplio espectro de opiniones entre las que incluyo la de que usar el arte para conmemorar la Constitución no puede sino quitar la razón a quienes la consideran intangible y pretenden perpetuarla sine die. O someterla a cambios tan cosméticos como el de acotar el campo de los aforamientos sin suprimir en ningún caso el que beneficia al jefe del Estado. El arte es desde el romanticismo por lo menos desafío de las normas, ruptura de tradiciones, invención, trastocamiento, cambio perpetuo. Nada en él es para siempre y por lo mismo se niega a ser utilizado como argumento a su favor por quienes creen en la España inmortal y en “el voto de los siglos”.
Nb.La exposición “Poeticas de la democracia” está abierta( 24.02.19) en el Museo Nacional Reina Sofía de Madrid y “ El Poder del arte” en las sedes de la Cámara de los diputados y del Senado.
