Feminismos en Barcelona.

 

El feminismo ha llegado a tal punto de plenitud que ya solo es posible mencionarlo en plural. Tal y como lo hace lo ha hecho la dirección del CCCB uniendo bajo el término común de “feminismos” las tres exposiciones que inauguró el jueves pasado (18.07.19) en su sede de Barcelona. Exposiciones que trazan una historia del feminismo en el ámbito del arte desde los años 70 hasta nuestros días, desde la audacia de quienes se atrevieron a desafiar abiertamente el orden simbólico patriarcal arriesgando el cuerpo, hasta la caleidoscópica legión de artistas cuyo actual cuestionamiento de dicho orden es tan radical que saca a la luz su secreta solidaridad con otros regímenes de sometimiento: el sexismo, racismo, colonialismo… O que yendo aún más allá se declaran como Paul B. Preciado disidentes del régimen diferenciación sexual y rechazan la oposición irreductible entre lo masculino y lo femenino. Ni faltan tampoco las artistas que buscan la articulación de las poderosas movilizaciones feministas que sacuden nuestra época con las luchas contra el especismo y contra el modelo hegemónico de relación con la naturaleza, tan depredador y suicida.

El título de la primera de estas cuatro exposiciones es en realidad una  tesis: “La vanguardia feminista de los años 7o”.  Para Gabriele Schor, su curadora, lo que hicieron las artistas en aquella década obliga a replantear la historia del arte para conceder en ella un lugar especial en a las artistas que en esos años no solo cuestionaron el patriarcado sino que alteraron significativamente el concepto mismo del arte y hasta el de la política. Gracias a dicha generación de artistas quedo claro que “lo personal es político”. Schor es además fundadora y directora de la VERBUND collection de Viena– propiedad de una empresa eléctrica austriaca – a la que pertenecen las más de 200 obras de 73 artistas de Europa, de las Américas y de Asia que componen esta extraordinaria muestra. Predominan los nombres de los ámbitos germánico y anglosajón, pero Schor ha tenido el buen juicio de incorporar tanto a la colección como a la exposición misma nombres y obras de artistas que en Cataluña y en el resto de España libraron igualmente en los años 70 las arduas batallas del feminismo: Pilar Aymerich, Mari Chordà, Eulàlia Grau, Fina Miralles, Angels Ribé, Eugénia Balcells y Marisa González. Nombres a los que se añadió el de Dorothée Selz, quien vivió y actuó en Barcelona en esos mismos años. Los títulos de las cinco secciones en las que se divide la exposición resultan muy elocuentes de lo que rechazaban y de lo que reivindicaban y proponían las artistas cuyas obras están agrupadas en cada una de ellas. 1/Ama de casa, madre, esposa. 2/Reclusión y evasión. 3/ Los dictados de la belleza.4/La sexualidad femenina.5/Juegos de rol.

Marta Segarra eligió el título de “Coreografías del género” para la muestra de la que es comisaria, porque piensa que “los feminismos actuales son demasiado plurales para recogerlos en un solo relato”. Y que el término “coreografías” logra evocar “algunas figuras y movimientos de la danza de los géneros” que considera característica del estado actual de los feminismos en el arte. El contraste entre esta actualidad y el feminismo histórico resulta ciertamente fecundo en asociaciones y deslizamientos a lo banda de Moebius. Lo histórico se hace actual y lo actual histórico. Marta ha dividido su propuesta curatorial en cuatro secciones cuyos títulos resultan igual de elocuentes que los elegidos para las suyas por Schor. 1/Ser mujer no es natural. Deconstrucción del binarismo del género.2/Recosernos al mundo. Ecofeminismo y poshumanidad.3/Razones del cuerpo. Sexualidad y violencia. 4/ Atravesar fronteras, tender puentes. Descolonizar el feminismo.

La tercera exposición se titula “El cuerpo como conflicto” e incluye a las artistas que en los años 70 y 80 irrumpieron en la escena del cómic barcelonés, cuando “el cuerpo femenino era objeto de intercambio entre editores, autores y lectores, mientras el silencio ocultaba autoras y lectoras”. Pero incluye igualmente a las creadoras que emergieron con el nuevo milenio: Luci Gutiérrez, Lola Lorente o Ana Peña, así como a Marika Vila, la curadora de la muestra.

 Estas tres exposiciones ofrecen una notable aproximación al estado del arte de los feminismos cuya visita bien vale la pena.                

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.